martes, 27 de septiembre de 2011

Guante Repulsor 2 . 0

    Estimadas damas, apreciados caballeros...
    Puede que algunos de ustedes recuerden nuestro primer artefacto (y primera entrada de este blog): el guante repulsor.

    Pues ahora pueden olvidarlo.
    Nuestro repulsor ha sido ampliamente mejorado. Sus defectos -el retroceso, especialmente- han sido eliminados, sus virtudes -la potencia- han sido multiplicadas.





    Nuestra mini-caldera Absenta (TM) proporciona energía equivalente a la de la mayor locomotora existente, el transformador de línea inversa "Tesla-Absenta" convierte todo ese potencial en energía cinética, y el resultado es una enorme descarga de fuerza controlable: un repulsor.




    El guante está fuertemente blindado para soportar las tensiones de cada descarga del repulsor, y permite controlar la potencia de las mismas con facilidad, disponiendo de un medidor en el dorso de la mano a tal efecto.






    En cuanto a su potencia repulsora, si antes podían parar un tren en marcha, ahora podrán ponerlo en órbita.
    Esperamos que les guste.


     Y ahora, pasemos a comentar los entresijos del guante repulsor:
    El manguito está hecho de cuero de una vieja chaqueta cuyos retales ya han sido vistos en varios proyectos. Sobre una base de cartón ondulado (para obtener mejor agarre), el dorso del brazo y la mano están hechos con vendas de yeso, para darle resistencia y mantener los diversos elementos añadidos: colador de té, filtros de grifo, manómetro, secciones de una linterna, etc. Para las placas en relieve, hemos empleado recortes de goma eva, nuevamente cubiertos de vendas de yeso. La luz del repulsor es una pequeña linterna Led adquirida a un proveedor asiático de confianza. Los tubos del dorso son pajitas "de muelle". Pintura acrílica, betún de judea (para las manchas) y cola blanca a modo de barniz.
    El conjunto queda compacto y con un aspecto genial, más en directo que en foto, podemos asegurarlo (amor de padres). Y lo mejor de todo: muy económico.

    Por supuesto, esta pieza queda bien guardada y a la espera de ser llevada a la primera convención-reunión steampunk a la que podamos asistir.

.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Inyector Anti-Blindaje.

Fecha de Creación:
21 de Marzo de 2.011.


    A veces, ni el más duro de los inyectores/extractores de fluídos pueden atravesar la dermis de algunas criaturas, ¿verdad?
    En una de nuestras investigaciones, logramos no sin tremendo esfuerzo, dormir a un Ophidio Draconis, para encontrarnos que nuestro inyector no lograba atravesar sus duras escamas. Solo con una aguja especial (regalo del prof. Klauss), mucho esfuerzo y un taladro manual, logramos obtener una muestra de su sangre.

    Para evitar ese problema en nuevos viajes, hemos creado un nuevo artefacto.




    El Inyector Anti-Blindaje no es una herramienta estéticamente gradable, pero si muy eficaz. Está dotado de 4 agujas mithriladas capaces de atravesar gruesas planchas de acero, y posee todos los implementos habituales en este tipo de utensilios.
    Y para su mejor transporte, hemos adjuntado una caja hermética adecuada, que también añade 2 pequeños botellines para verter las muestras adquiridas.





    Para su mejor manejo y comprensión, el lateral interno posee un gráfico con instrucciones precisas para el mantenimiento del inyector.





    Como siempre, esperamos que les guste, damas y caballeros.

    La caja es de lata, comprada por escaso valor a un proveedor asiático cercano, aunque no habitual. La hemos golpeado un poco y ensuciado con betún de judea. La placa superior es una hoja de cobre de venta en papelerías y tiendas de manualidades.
    El interior es de porexpan (corcho blanco) cubierto de fieltro rojo.
    El resto no tiene secreto: dos botellines hechos con dos botellines (no se lo esperaban, ¿eh?) y la aguja con restos varios de otros proyectos.

.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Diario de Campo #6: Ídolo Chthoniano.

Fecha de creación:
14 de Marzo de 2.011.

    Estimadas damas y apreciados caballeros, de nuevo les pedimos su permiso para mostrarles un nuevo objeto que atesoramos en nuestros ya repletos estantes.
    Sabedores de que nuestros viajes nos llevan a lugares y ubicaciones exóticas y enigmáticas, siempre buscamos aquello que tan solo unos pocos conocen y menos aún han visto. Y en la última visita a los bosques húmedos de Noruega, cuyos detalles -como es habitual- nos permitimos guardar en secreto, nos logramos marchar con un valioso recuerdo, muchas pesadillas y algunas cicatrices.
    Les mostramos, el Ídolo Chthoniano, un antiguo vestigio de los tiempos vikingos, pretendidamente empleado para convocar a monstruos de las profundidades, por algunas de las brujas de aquellos tiempos y actuales. Las tablillas que lo acompañaban, inscritas con runas que contienen el rito de llamada, no son mostradas, por motivos de seguridad.







    La figura está confeccionada en arcilla de toda la vida, pintada con acrílicos y paciencia, y queda muy bien acompañando un plato de calamares. Por supuesto, reposa en un estante a la espera de ser utilizada... (añadir risa diabólica).


.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Bunyip.

Fecha de Creación:
18 de Febrero de 2.011.


    El Bunyip es nuestro vehículo submarino de exploración.
     Se trata de un vehículo relativamente pequeño diseñado para la observación de los fondos marinos, su flora y fauna autóctona, y el desplazamiento sin prisas en tan maravilloso entorno. Mide 20mt de largo y 5mt de diámetro.
     Aunque tiene capacidad para unas 8 personas, está diseñado para el disfrute de un par, como es nuestro caso. Puede permanecer estático en un mismo lugar durante horas, lo que permite grandes momentos de investigación subacuática. Su autonomía es de unas amplias 48h sumergido. Es silencioso y capaz de mantener una velocidad de 50km/h sin vibraciones, ni sonidos extraños.
     Los tanques de lastre están situados en la base del vehículo y repartidos por el casco, lo que permite un control bastante bueno sobre su flotabilidad y permite soportar presiones muy altas (hasta 300mt de profundidad). Por supuesto, la flotabilidad y manejabilidad disminuyen sensiblemente con la profundidad.
     Aunque dispone de un sistema de sónar bastante decente (situado en la torreta superior), se aconseja periódicas salidas a la superficie para constatar la posición durante viajes largos para corregir los errores de deriva.







    La sala de descanso está decorada para ser relajante y cómoda, bien iluminada y amplia, además de contar con escotillas blindadas que pueden ser abiertas para la contemplación del fondo marino.



    La sala de mando es amplia, diseñada para un solo piloto, y además de un cómodo asiento, y del timón de control, tiene un sistema de brújula y sónar a su disposición. Los amplios ventanales permiten una visibilidad inmejorable durante la navegación.



    El motor del Bunyip posee una de nuestras patentadas “Calderas de Compactado Absenta”, y proporciona el vapor para mover la hélice principal y la secundaria, además de oxígeno para los tripulantes.






    Podemos confirmar la seguridad del Bunyip, y admitir que los picnic submarinos son especialmente tranquilos y bellos.
     Están invitados a comprobarlo.





    En esta ocasión si ha existido un boceto previo, más que nada para no olvidarnos del proyecto, pues hace tiempo que nos rondaba por la cabeza...
    Los paneles de separación son de plástico, forrado de cartón ondulado plateado por un lado, y de goma-eva (imitación madera) por el otro. Las compuertas son tapas de bolsitas de "toallitas húmedas".
    Pegando y uniendo los paneles a cartón ondulado negro, construímos el cuerpo del Bunyip.
    Tras esto, llega el momento de coger piezas sueltas y planear algo que parezca una sala de máquinas, montar los arcos de la cabina, y ponerle el acetato transparente que haga de cristales. La cosa va cogiendo forma.

    El misterio de la rueda de timón: un carrete para hilo, y palillos (mondadientes) que ya tienen ese bonito trabajo en una punta. Todo ello unido a un "dedal" de plástico y este a su vez a un colgador de pared dorado.

    Para completar la sala de máquinas, nos hacemos unos cuantos manómetros e indicadores, mediante rollitos de restos de goma-eva, pintados adecuadamente.
    La sala de control se completa con la brújula (una bola de plástico decorada, y un engranaje de plástico), un sillón (cartón ondulado, una pieza curva de plástico y un mullido asiento de fieltro rojo).
    La sala de reposo cuenta con un mobiliario de cartón ondulado y papel decorativo. Las ventanas son tapas de tetra-bricks de leche y zumo (estamos orgullosos de esta ocurrencia). Y las lámparas son alambre dorado y sendas cuentas de plástico para hacer collares y pulseras.
    La torreta es una tapa de "Café capuchino en polvo", ornamentada con algunas piezas de plástico. Y el efecto de "roña submarina" lo hemos logrado con cola blanca y sal gruesa, posteriormente pintada con varios tonos de verde.

    La cuestión es que "Bunyip" estaba pensado para ser desmontado y sus piezas recicladas, pero todavía sobrevive entero a pesar de su tamaño. Y es que gusta bastante a los amigos y las visitas...

.